Portada » Lengua y literatura » Explorando ‘El amor en los tiempos del cólera’: Estructura, temas y el Boom Latinoamericano
La novela cuenta la historia de amor entre los personajes **Fermina Daza**, **Juvenal Urbino** y **Florentino Ariza**. A los 13 años, Fermina conoce a Florentino y, tras una intensa relación de cuatro años, aquella lo rechaza. Más tarde, a los 21 años, se casa con Juvenal, con quien convive durante 51 años. Cuando Juvenal muere, Fermina y Florentino retoman su amor a pesar de sus edades: 72 y 76 años.
El amor sustenta todo el entramado de la historia y justifica cada una de sus páginas. Aparece en todas sus formas posibles con variadas intensidades:
Todo lo enunciado anteriormente se vive en los tiempos del cólera. En la novela se cuenta cómo las epidemias de peste asolaban la zona. Pero la región se desangraba sin remedio:
Son muchas las alusiones que podríamos recoger de esa enfermedad. Se llegan a confundir los síntomas de la enfermedad con los del amor, así el amor y el cólera aparecen como una patología idéntica. Ariza solía insistir en que la única enfermedad que había padecido su hijo era el cólera. Pero de todos modos se equivocaba porque el hijo había tenido en secreto 6 blenorragias (enfermedad sexual), pero el médico decía que era siempre la misma.
La enfermedad provocaba narrativamente dos hechos fundamentales:
El término cólera era referido a ira o enojo, el resto se refiere a la enfermedad epidémica. A continuación, se muestran las dos ocasiones aludidas:
La novela presenta una construcción horizontal en el contenido, sin embargo, la estructura es circular en la forma: el primer capítulo se continúa en el sexto, cerrando así la novela.
En la novela, el tiempo se convierte en el elemento estructurador de la historia. Debemos diferenciar las siguientes dimensiones:
El espacio recibe un tratamiento similar al del tiempo, se configurará como un elemento estructural donde ocurren los hechos. No podemos poner nombre a la ciudad, pero sí a aquellos lugares que se recorren en los distintos viajes que hacen los personajes:
Los lugares también adquieren una dimensión simbólica. Esta liberación contrastaría con la idea de cotidianidad rutinaria y convencional que significaría la estancia en tierra:
El discurso del narrador es heterodiegetico y claramente omnisciente, como muestran las reflexiones de los personajes:
En otros casos prefiere dejar el hecho sin aclaración. A pesar del discurso en 3ª persona encontramos varias incursiones del narrador autor a través de la primera persona del plural:
Ha habido nuevos intentos de sistematizar la narrativa a partir de los años 60. Al estudiar a Gabriel García Márquez y su novela, nos debemos situar en el momento del **Boom**. A lo largo del siglo XIX, los narradores hispanoamericanos siguen las tendencias de la literatura europea (el realismo).
Es Mario Vargas Llosa quien afirma que surge la nueva novela. En ella se recuperan formas de novelar en las que interviene lo mágico. Sus características son:
Muchos novelistas de esta época serán los responsables del **Boom**. A estos años lo llaman el «protoboom». Franz Roh utilizó el término **realismo mágico** para designar en la década de los 20 una corriente pictórica. En este concepto conviven dos planos: el real y el fantástico.
Los grandes precursores fueron:
Todo ello dio lugar al nacimiento de un fenómeno llamado el **Boom literario de la literatura hispanoamericana**. La selva, el mito … etc. se integraron en novelas monumentales cuyo lenguaje poético lograba captar muchas de las experiencias contradictorias de América Latina que eran exóticas o innovadoras para el primer mundo.
El Boom supuso la renovación definitiva de la narrativa hispanoamericana. Los factores extraliterarios también contribuyeron a la propagación del Boom: revistas, premios …etc. En junio de 1945 apareció la novela *Cien años de soledad* que en pocos meses se convirtió en un best-seller mundial.
Los grandes autores del Boom fueron:
Entrados los años 50 se desarrolla en Francia la llamada **Nueva Novela** que se alza contra las formas narrativas tradicionales y enlaza con los grandes innovadores citados.
Por último, debe tenerse especialmente presente la renovación aportada por la narrativa hispanoamericana. En los años 60, se produce el llamado **Boom** o auge de la novela latinoamericana.
El contenido cuenta la historia de amor entre los personajes Fermina Daza, Juvenal Urbino y Florentino Ariza. A los 13 años Fermina conoce a Florentino y tras una intensa relación de cuatro años aquella rechaza a este, más tarde a los 21 años se casa con Juvenal con quien convive durante 51 años. Cuando Juvenal muere Fermina y Florentino retornan su amor a pesar de sus edades 72 y 76 años.
Sustenta todo el entramado de la historia y justifica cada una de sus páginas. Aparece en todas sus formas posibles con variadas intensidad:
Todo lo ensuciado en las palabras anteriores se vive en los tiempos del cólera. En la novela se cuenta como las epidemias de peste asolaban la zona. Pero la región se desangraba sin remedio:
Son muchas las alusiones que podríamos de recoger de esa enfermedad, se llegan a confundir los síntomas de la enfermedad con los del amor, así el amor y el cólera aparecen como una patología idéntica. Ariza solía insistir que la única enfermedad que había padecido su hijo era el cólera. Pero de todos modos se equivocaba por que el hijo había tenido en secreto 6 blenorragias (enfermedad sexual) pero el medico decía que era siempre la misma.
La enfermedad provocaba narrativamente dos hechos fundamentales:
El termino cólera era referido a ira o enojo, el resto se refiere a la enfermedad epidémica. A continuación son las dos ocasiones aludidas:
La novela presenta una construcción horizontal en el contenido, sin embargo la estructura es circular en la forma: el primer capitulo se continua en el sexto cerrando así la novela.
En la novela se convierte en el elemento estructurador de la historia. Debemos diferencial las siguientes dimensiones:
El espacio recibe un tratamiento similar al del tiempo se configurara como un elemento estructural donde ocurre los hechos. No podemos poner nombre a la ciudad pero si a aquellos lugares que se recorren en los distintos viajes que hacen los personajes:
Los lugares también adquieren una dimensión simbólica. Esta liberación contrastaría con la idea de cotidianidad rutinaria y convencional que significaría la estancia en tierra:
El discurso del narrador es heterodiegetico y clamarante omnisciente como muestran las reflexiones de los personajes:
En otros casos prefiere dejar el hecho sin aclaración. A pesar del discurso en 3 persona encontramos varias incursiones del narrador autor a través de la primera persona del plural: