Portada » Historia » España en la Restauración: Sistema Canovista, Dictadura de Primo de Rivera y Oposición
Con el pronunciamiento de Martínez Campos se inicia el período del Sistema de Restauración. Es un período caracterizado por una estabilidad política y económica que solo fue interrumpida en algunos momentos por determinadas crisis. Es un período en el que la burguesía conservadora va a volcar toda su atención en buscar un bienestar económico y a defender sus intereses. La Restauración supone la reinstauración de los Borbones en el trono español en la persona de Alfonso XII y la puesta en práctica del Sistema Canovista. La Restauración es un fenómeno, resultado de un proceso anterior en el cual se pueden diferenciar cuatro aspectos como son el europeo, el dinástico, el militar y el político.
La acción política de España se verá influida por los acontecimientos que se producen en Europa. Alfonso XII tendrá que ganarse la confianza de estas naciones, a la que sumar Austria, y para ello el futuro rey se educará primero en un colegio austriaco y más tarde en la prestigiosa Academia Militar inglesa de Sandhurst. Buscará el apoyo del Vaticano, frente a algunas simpatías en Roma y en algunas cortes europeas. El futuro monarca intenta conseguir apoyo en Francia en donde vivía la reina Isabel II, exiliada, y una oposición.
Se intentará superar la cuestión carlista que había optado algunos años antes por la vía militar. El duque de Montpensier mueve sus intrigas para ocupar el trono de España. El futuro rey tendrá que enfrentarse con los deseos de su madre Isabel II que proyectaba su vuelta a España para desmontar todo lo que quedaba del sexenio. Al final reconoció la legitimidad de su hijo.
Los militares desarrollaron un importante papel en el nombramiento del monarca y se produjeron dos conflictos militares como fueron la tercera guerra carlista y la primera guerra de Cuba. Es un momento idóneo para que los militares adquieran protagonismo con sus triunfos en campaña. Son numerosos los militares que acaparan la atención de los españoles. Los militares van a recibir el apoyo, y se van a ver apoyados en su intervención por los grandes latifundistas cubanos, propietarios que desconfiaban de la República y deseaban su terminación y se oponían al proyecto de ley de la abolición de la esclavitud.
Adquiere un gran protagonismo Cánovas, quien ostenta la dirección del partido borbónico. Buscaba una proclamación con un apoyo popular, al final tuvo que someterse a la política de hechos consumados, como lo fue el del general Martínez Campos, el que apoyado por otros militares decide llevar a cabo un pronunciamiento en Sagunto que triunfa y del que se deriva la proclamación de Alfonso XII. La causa es la desconfianza hacia el general Serrano después del pronunciamiento del general Pavía.
Proclamado Alfonso XII, Cánovas va a crear un sistema político estable alejado de aquellos vaivenes del Sexenio, sistema político muy inspirado en Inglaterra basado en la alternancia de dos partidos, el partido conservador y el partido progresista.
El sistema de Restauración no puede ser entendido sin la figura de Cánovas.
Es un político que admira el sistema parlamentario inglés y que es un ejemplo de positivismo y selección.
En su sistema político le interesa la garantía de su funcionamiento. Por lo que se aprobará la Constitución de 1876 en la cual se mantiene la tesis de una soberanía compartida. No necesita la autoridad de las Cortes para disolverlas y está a la cabeza de las fuerzas armadas. Las Cortes son bicamerales y el senado está compuesto por un conjunto de personas, unas por derecho propio en función de su cargo, otros nombrados por el rey y un tercer grupo que representa corporaciones.
Se aceptó la confesionalidad del Estado y se prohíben manifestaciones de cualquier otra confesión religiosa, pero respetando la libertad de conciencia.
La Constitución del 69 pudo durar gracias a la libertad del procedimiento electoral. El partido conservador el voto censatario. Los liberales contemplan el sufragio universal masculino.
El partido conservador atrae a un amplio sector que va desde la Unión Católica de Vidal, pasando por liberales moderados, todos los alfonsinos, incluso políticos radicales.
El partido liberal de Sagasta atrae a viejos progresistas, miembros del Partido Demócrata, radicales e incluso algún republicano posibilista.
Ambos partidos plantean algunas diferencias ideológicas como:
La colaboración entre Cánovas y Sagasta permitió el funcionamiento del sistema. El sistema de Restauración padecía de graves defectos que estaban en la raíz del propio sistema y por tanto origen del propio fracaso del sistema. Entre los defectos se encuentran:
El sistema político de la Restauración tiene el propio germen de descomposición en la propia estructura o en el propio funcionamiento del sistema. Se basa en la actuación de tres personajes:
El protagonista de este golpe es un aristócrata militar, hombre sin grandes convicciones políticas, con una cierta tendencia populista, machista, visceral y personaje en ocasiones estrambótico.
El golpe de estado contó con numerosos apoyos, algunos compañeros de armas y un papel destacado lo tuvo el gobernador militar de Madrid. Una guerra donde veían posibilidades de ascensos pero que no contaba con las simpatías de Primo de Rivera, otros apoyos que tendrá será que la Iglesia se ve en el general un freno al clima anticlerical que existía en España, la burguesía catalana que sufría el problema del terrorismo y los políticos conservadores. Uno de los líderes del PSOE como fue Caballero colaboró con Primo de Rivera y fue nombrado miembro del Consejo de Estado, pero otro sector cuyo líder es Besterio, se opondrá a dicha colaboración.
Durante el Directorio Militar el gobierno está formado por militares, en concreto 8 generales y un almirante. El primer proyecto será la guerra de Marruecos y enfrentarse al problema de orden público que se vivía en España. Era partidario de llevar a cabo un abandono del territorio marroquí, sin embargo, a esta política se oponían militares africanistas que veían en dicha guerra la posibilidad de ascender por méritos. Al frente de los africanistas estarán Franco y Astray. En esta situación Abd El Krim comete un error de atacar al área de influencia francesa, país que solicitará a España una intervención conjunta. Ésta se concentrará en el desembarco de Alhucemas que supone una brillante victoria para las tropas franco-españolas. Abd El Krim derrotado huye, y en pocos meses se entregará a las tropas francesas y será deportado al Océano Índico. Esta victoria llevará a Primo de Rivera a aumentar su prestigio y le atraerá las simpatías de los militares africanistas, al igual que se comprobará la calidad de los dos cuerpos del ejército nuevos como la legión y las tropas regulares indígenas. El problema del orden público, lo afronta Primo de Rivera estructurando militarmente el país, en concreto los gobernadores civiles, serán sustituidos por gobernadores militares donde son intervenidas diputaciones y ayuntamientos y se prohíbe cualquier actividad política o sindical.
Tanto el éxito de Marruecos como el orden público fortalecen al dictador que tendrá que buscar una solución alternativa, la cual se va a basar en la Unión Patriótica, un partido creado artificialmente al que deberán afiliarse todos aquellos que quieran ocupar algún cargo y para ese proyecto se crearán una Asamblea Nacional que tendrá carácter consultivo y estará controlado por Primo de Rivera.
El Directorio Civil se extenderá desde 1925 a 1930 cuyos objetivos serán de carácter económico y social, donde el pensamiento de Primo de Rivera es una mentalidad intervencionista en algunos casos, próxima al fascismo italiano y todo ello se concreta en una Organización Corporativa Nacional que asocia a trabajadores de distintos gremios que se estructuran en comités locales, provinciales y nacionales que buscan una vía intermedia entre el capitalismo y el socialismo. También creará comités conjuntos de obreros y patronos cuya finalidad será resolver problemas laborales.
En el aspecto económico pone un gran empeño en las grandes obras públicas. Entre sus realizaciones hay que mencionar los más de 7000 kms de carreteras, la creación de las confederaciones hidrográficas, la intervención en los ferrocarriles y la creación de un monopolio que será telefónica. Dotará de 5000 puestos de maestros y en 1929 inaugurará las exposiciones internacionales de Sevilla y Barcelona.
Después de seis años de gobierno, se aprecia un desgaste que terminará en poco tiempo con esa dictadura. Después del Directorio Militar, las medidas de carácter represivo se suavizan lo cual permitirá que cada vez tengan mayor presencia los sectores críticos opuestos al régimen. La CNT y la FAI, fueron los que más duramente sufrieron la represión de Primo de Rivera. También encontramos a los sectores socialistas que después de un primer momento de aproximación de algunos de sus líderes cada vez se fueron distanciando más. En los sectores republicanos algunos intelectuales con los que Primo de Rivera siempre mantuvo enfrentamientos, es el caso de Manuel Azaña o Miguel de Unamuno. Los catalanes que apoyaron a Primo de Rivera se irán distanciando, hasta que finalmente se desembocará en un enfrentamiento con la burguesía catalana, a lo que se suma la oposición de los políticos tradicionales que eran el objetivo de las críticas de Primo de Rivera. La Iglesia mostrará su antipatía por este dictador, debido a sus costumbres y a su mentalidad laica.
La caída fundamental del dictador se encuentra en la falta de apoyo de sus compañeros de armas. El 30 de enero presenta la dimisión al rey e inicia su exilio hacia París donde morirá tres meses después.
Aceptada la dimisión de Primo de Rivera, el rey nombrará al general Berenguer y entrará en vigor la constitución del 76. Este período conocido como Dictablanda sólo contará con el apoyo de algunos de los terratenientes, de la burguesía capitalista financiera y de los católicos más tradicionales y frente a ellos la oposición que cada vez se está haciendo más fuerte. Una oposición en la que el republicano va ganando seguidores mientras que la monarquía se va agotando. La población no olvida que el monarca ligó su destino al de Primo de Rivera al darle su apoyo y en consecuencia, la solución se encuentra en el cambio de sistema, así los militares Galán y García se sublevaron en Jaca y Cuatro Vientos en diciembre de 1930. A pesar de que su intento fracasó y fueron fusilados, se convertirán en los primeros mártires de la República.
Todos estos sectores de la oposición, firmarán el Pacto de San Sebastián en agosto de 1930 y su objetivo es el de derrotar a la monarquía como cambio necesario para España. Berenguer propone convocar elecciones, pero tanto monárquicos como la oposición amenazan con abstenerse. No encuentra otra solución que dimitir y el rey nombrará a Aznar para convocar elecciones municipales. Los republicanos vencen en 41 de las 50 capitales de España y en todas las grandes ciudades. Allí donde el voto era libre, el triunfo de los republicanos fue contundente, por lo que todo ello determinó que el 14 de abril de 1931 se proclamó la República y el rey optó por el exilio.
El Sistema de Restauración va a funcionar por el turno de los partidos, sin embargo, va a existir una oposición con escasa presencia en el congreso, la oposición política que interviene en el sistema serán:
Se van a dividir en varios grupos. Unos que optan por el exilio en Francia, donde buscan apoyos y defienden los derechos de Carlos de Borbón. Otros deciden permanecer en España en la clandestinidad defendiendo al pretendiente, incluso elaboran alguna publicación. Un tercer grupo cuyo personaje destacable es el general Cabrera que llegarán a aproximarse al partido conservador de Cánovas.
Liderados por Castelar son los posibilistas, los cuales se integrarán en el partido liberal de Sagasta. Otros se aproximan al Partido Radical de Ruiz Zorrilla que creará el partido Republicano Progresista. Se distinguen dos tendencias como la de Alejandro Lerroux y la de Blasco Ibáñez, cuyos programas tuvieron un fuerte contenido anticlerical.
Donde al frente encontramos a Salmerón.
Que darán lugar a movimientos nacionales como Almirall, Sabino Arana y Brañas.
El Partido Socialista Obrero Español, se fundó en 1879 con una ideología inspirada en los postulados mencionados por Marx. Pablo Iglesias fue el fundador de dicho partido y donde en 1888 se creará la Unión General de Trabajadores.
Con carácter más violento nos encontramos con los anarquistas. Los líderes de la FRE fueron encarcelados y otros tuvieron que optar por la clandestinidad, la huida o el exilio. Sagasta elaboró y aprobó la Ley de Asociaciones con la que se intentaba dirigir a este movimiento obrero. La FTRE englobará a todo el colectivo anarquista donde se dividirán en dos tendencias:
Hacía finales de siglo otra nueva violencia localizada en Barcelona provocará la publicación de duras leyes antiterroristas, leyes que llevan a la detención de numerosos anarquistas y a su posterior fusilamiento. Los fusilamientos fueron respondidos con mayor violencia y provocaron el asesinato de Cánovas.
Los Nacionalismos van a surgir con intensidad en España hacía finales del S.XIX, sobre todo en el País Vasco y en Cataluña donde el fuerte proceso de industrialización favorece a la aparición de nuevas clases sociales.
El País Vasco y Cataluña tienen dos nacionalismos cuyo origen y desarrollo será distinto. En ambos casos el origen está en la ideología de Pi y Margall, pero en el caso del País Vasco este hecho se incrementa con el final de la tercera guerra carlista que después de su derrota, tanto en el País Vasco como Navarra se van a sentir perjudicados por el pago de determinados impuestos hasta entonces exentos y la obligación de prestar servicio militar.
Este hecho está unido al desarrollo de una industria siderúrgica y naval que va a potenciar el crecimiento de una poderosa burguesía y de un proletariado urbano.
Sabino Arana fundará el PNV y pondrá en práctica aquella ideología que Arana había publicado en su libro Vizcaya por su independencia. El pensamiento de Arana en su origen será radical, xenófobo y racista.
El nacionalismo de Cataluña, es heredero de Pi y Margall. En 1885 Almirall interviene en la redacción del Memorial de Greuges y en 1886 se publicará el libro Lo Catalanismo que será la base de las futuras Bases de Manresa.
Esta ideología vuelve con más fuerza durante la crisis del 98 que irá paralelo a una cierta separación de los nacionalistas del sistema de la Restauración.
Toda ésta agitación política terminará en 1901 cuando la Liga Regionalista triunfe en las elecciones liderada por sus dos líderes más emblemáticos que son Prat de la Riba y Cambó.