Portada » Biología » El Suelo: Formación, Factores y Características
El término «suelo» tiene distintas definiciones dependiendo del punto de vista que se adopte. Para un geólogo, es la «capa superior de la corteza, formada por los materiales que provienen de la meteorización de las rocas del subsuelo». Un biólogo lo considera la «capa a expensas de la cual viven o se desarrollan los seres vivos». Para un técnico, es el «sustrato donde edificar».
Desde la perspectiva de las ciencias medioambientales, el suelo es la «interfase entre la geosfera, la atmósfera y la biosfera». Como toda interfase, el suelo posee gran riqueza y diversidad, es muy sensible a los cambios y puede degradarse con facilidad, e incluso, llegar a desaparecer.
El suelo es estudiado por la edafología, una ciencia mixta que utiliza métodos conceptuales, biológicos y agronómicos, y que se interesa sobre todo por el suelo como recurso, para su conservación y explotación racional.
La formación del suelo, o edafogénesis, es un proceso muy lento que puede durar miles de años. Parte del sustrato rocoso y tiene lugar en tres etapas.
El proceso descrito explica cómo se originan los suelos autóctonos, aquellos que se han desarrollado sobre las propias rocas del subsuelo. Puede ocurrir que los suelos se formen sobre materiales alóctonos, es decir, aquellos que los agentes geológicos han transportado de otros lugares; en ese caso, la formación del suelo es mucho más rápida, ya que, al hallarse el material previamente meteorizado, no es necesaria la etapa C.
Las características de un suelo, tales como el grado de desarrollo, la composición, la textura, etc., dependen de una serie de factores que influyen en su formación y posterior evolución. Los más importantes son: